4 formas sencillas de mantener frescas las flores cortadas

Recibir flores frescas y fragantes como regalo es todo un placer. Sin duda, deseamos disfrutar del vivo ramo el mayor tiempo posible, pero ¿cómo evitar que se marchiten? Sin duda, un paso esencial es comprar flores frescas, es decir, recién cosechadas; para garantizar aún más una larga vida útil, compre arreglos florales en flores Madrid es una ciudad con un clima moderadamente seco y caluroso, lo que significa que definitivamente necesitará los siguientes trucos de vida para mantener cualquier ramo fresco como un jardín durante los próximos días.

Punto de partida: Un jarrón limpio

Nuestro enemigo más peligroso y escurridizo son las bacterias: el jarrón debe frotar a fondo para minimizar el número de microorganismos extraños. Una solución rápida y eficaz es enjuagar el recipiente con agua caliente, llenarlo después con agua fría y dejarlo reposar un rato. Además, el tamaño sí importa: los jarrones pequeños no pueden almacenar suficiente líquido para grandes composiciones. Un consejo más es evitar exponer dos ramos en un mismo jarrón: algunas flores son incompatibles entre sí, lo que crea un ambiente verdaderamente tóxico.

Acondicionamiento: El envoltorio es importante

Cuando reciba flores envueltas, no se apresure a quitar el envoltorio: el arreglo necesita tiempo para familiarizarse con la temperatura del aire y los niveles de humedad. Mantenga el envoltorio original intacto durante 15 o 20 minutos y, a continuación, coloque el ramo en un jarrón limpio lleno de agua a temperatura ambiente. 

Cuidado profesional: Recuerda recortar

Aunque las flores arregladas siempre vienen recortadas, merece la pena repetir este procedimiento cada dos días para mitigar la proliferación de bacterias. Para un arreglo magistral, empieza por recortar las hojas de las partes más bajas de los tallos, asegurándose de que las hojas restantes quedan por encima del agua. Después, corta con cuidado los tallos 0,5 cm en un ángulo de 45 grados con un cuchillo afilado o una podadora y coloca las flores en el agua para disfrutar de su aspecto renovado.

Alimento para flores: Impopular pero necesaria

Puede ser una noticia inesperada, pero las flores cortadas necesitan nutrición. Por ejemplo, las rosas se benefician del vinagre, el alcohol o el ácido cítrico; en el caso de los crisantemos y las alstroemerias, el carbón activado es la opción ideal. Para alimentar otras flores, se recomienda añadir media pastilla de aspirina o una pizca de azúcar. Sin embargo, la alternativa más segura y viable es Chrysal, una combinación de alimentos para flores ya preparada, perfecta para cualquier ramo.

Toque final: Mantener el agua fresca

Hemos dejado para el final un consejo esencial: realice un cambio de agua cada 2 ó 3 días. De este modo se evita la aparición de bacterias y se proporciona nutrición adicional a las flores. Recuerde que el agua no debe salir directamente del grifo: déjela reposar en un jarrón o recipiente aparte a temperatura ambiente durante unas horas. Combine este procedimiento con el corte del tallo para vigorizar incluso un arreglo marchito.

PREGUNTAS FRECUENTES:

¿Cómo puedo conservar las flores frescas durante mucho tiempo?

El detalle crucial es un microclima adecuado: en general es desfavorable colocar las flores cortadas a la luz directa del sol o cerca de aparatos de aire acondicionado, calefactores y estufas eléctricas. El calor acorta la vida de tu ramo, así que asegúrate de mantener un ambiente fresco y fresco. No olvide la regla de tres: cambie con frecuencia el agua, recorte los tallos y añada suplementos nutricionales para obtener resultados bellos y duraderos.

¿Ayuda el azúcar a que las flores duren más?

Es cierto: el azúcar aporta nutrientes adicionales. Esto suele ser visible con flores excepcionalmente grandes y de tallo grueso (como peonías o crisantemos) guardadas en un jarrón pequeño y estrecho: la estrechez del recipiente provoca una falta de agua y nutrientes, y el azúcar puede devolver la salud al arreglo. Dicho esto, los carbohidratos crean un caldo de cultivo ideal para las bacterias, lo que hace que las flores se pudran, así que si tu ramo no parece pálido y sin vida, evita cualquier suplemento a base de azúcar.

¿Cómo conservar las flores para siempre sin secarlas?

La forma más sencilla es conservar los capullos con glicerina, que sustituye la humedad presente en el tejido floral. Este método, que tarda entre 3 días y 3 semanas, da como resultado un arreglo casi inmortal y exquisitamente conservado. Ni el color ni la forma se verán dañados, mientras que la textura de las flores puede adquirir un agradable aspecto gomoso. También se utiliza sal, cal o arena para eliminar la humedad; sin embargo, estas prácticas son mucho menos eficaces.

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