Las alfombras nórdicas son perfectas para decorar cualquier estancia, y al ser de un estilo tan bonito te permiten lograr un ambiente único en tu hogar.

Las alfombras son un elemento imprescindible en cualquier hogar, ya que son muy funcionales y decorativas. Vienen genial cuando hace frío para protegernos y mantener la casa un poquito más caliente. Además, no cabe duda de que a nivel decorativo son geniales para dar un toque final espectacular a cualquier estancia, especialmente si son alfombras nórdicas.

Alfombras nórdicas
Fuente: Deco Nórdica

Son también muy útiles para evitar que el suelo se estropee, especialmente si es de parquet, más susceptible a sufrir arañazos que pueden resultar difíciles de reparar. Hoy me gustaría hacer un pequeño repaso a las alfombras nórdicas que pueden dar un estilo increíble a cualquier estancia de tu hogar. Sin duda el nórdico es un estilo que triunfa allá donde va.

¿Cómo son las alfombras nórdicas?

Las alfombras de estilo nórdico se destacan por ser sencillas pero muy elegantes, y todas ellas aportan un toque minimalista y chic perfecto para cualquier estancia de la casa. Puedes utilizarlas en una gran variedad de tamaños, formas y colores, aunque en éste último caso los que más se llevan son los que encajan con el estilo nórdico.

Hablando de colores, lo ideal es que sean los que se recomiendan para ambientes nórdicos, como grises, beige, blanco y tonalidades neutras y claras. De todas formas, poco a poco se va introduciendo el color en este estilo, aunque a cuentagotas para no robarle el protagonismo a los espacios claros que tanto lo han hecho triunfar. Puedes utilizar alfombras nórdicas en rosa fucsia, rojo, azul o verde, colores intensos que crearán un contraste fantástico en cualquier espacio.

¿Cómo elegir alfombras nórdicas?

Alfombras nórdicas
Fuente: Alfombras KP

Para poder elegir una alfombra, sea de estilo nórdico o de cualquier otro, es importante que tengas en cuenta diversos factores. En primer lugar, debes tener claro el tamaño que necesitas, ya que el diseño quedará mejor o peor en función de su tamaño. Veamos algunas claves para elegir una alfombra con éxito:

¿Naturales o sintéticas?

La elección será en función de tu presupuesto y el uso que le vayas a dar. Las naturales son mucho más bonitas, pero también más caras; mientras que las sintéticas son más baratas y, aunque también las hay bonitas, no tienen esa elegancia extra que aporta la naturalidad. Las alfombras de lana son perfectas por su textura para zonas en las que hace frío, ya que conservan mejor el calor, además de ser cómodas y duraderas.

Otro material que puedes elegir es el algodón, perfecto para ambientes informales y para estancias como el cuarto de baño, el vestidor o los dormitorios infantiles. Son ideales para cualquier época del año, ya que en verano aportan frescura. Pesan muy poco, así que es recomendable poner debajo una base antideslizante para que no haya resbalones.

Últimamente han llegado al mercado alfombras en materiales novedosos para este elemento, como el PVC, el vinilo o el polietileno. Su gran ventaja es que son muy resistentes a las manchas y a la humedad, así que son perfectas para la cocina o el cuarto de baño, estancias en las que suelen darse esas circunstancias. También son buenas para espacios exteriores, ya que no se estropean ni con el sol ni con la lluvia.

¿Pelo largo o pelo corto?

Otro factor que resulta muy importante tener claro es el tipo de pelo de la alfombra, que puede ser corto o largo. Cada una tiene sus propias características, y basándote en ellas podrás elegir la que mejor encaje con tus necesidades. Así, las de pelo largo tienen una superficie más mullida, lo que hace que sean más cálidas y cómodas.

Como desventaja podríamos decir que las alfombras de pelo largo acumulan demasiado polvo, por lo que las hay que limpiar más a menudo. Son ideales para estancias que no reciben muchas pisadas, como los dormitorios. Incluso quedan muy bien en el salón, aunque en este caso es recomendable que no estéis con los zapatos en casa.

Las alfombras de pelo corto son menos cálida pero se limpian con mayor facilidad, y además no acumulan tanta suciedad. Son perfectas para zonas de la casa con mucho tránsito, como el pasillo.

No cabe duda de que las alfombras aportan belleza, calidez y mucho estilo a salones, dormitorios, cuartos de baños, comedores e, incluso, cocinas. ¿Qué te parecen las alfombras nórdicas? ¿Pondrías alguna de ellas en alguna estancia de tu casa? ¡Comparte tus experiencias con nosotros!

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