Los sofás cama han destacado como muebles versátiles y muy prácticos gracias a sus dos usos principales. Por el día puede ser utilizado como sofá, mientras que cuando llega la noche, se convierte en una cama donde descansar. Debido a estas funcionalidades, desde hace décadas han destacado como una gran opción a la hora de decorar un apartamento pequeño o crear un cuarto de invitados.

Está claro, que con el paso del tiempo, los sofás cama han ido evolucionando y mejorando mucho. Los sofás cama que hoy conocemos, no tienen nada que ver con los incómodos modelos del pasado, pudiendo comprar sofás realmente confortables. Aunque esto es así, también es importante conocer algunas características que deberíamos tener en cuenta antes de adquirir algún sofá cama para nuestro hogar.

Comodidad

Como no podía ser de otra forma, lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de adquirir un sofá cama es que este sea lo más cómodo posible. Para conseguir esto, es muy importante asegurarnos que esté bien hecho y que los materiales utilizados sean de primera calidad.

Facilidad a la hora de abrir y cerrar

Otro de los aspectos básicos que debemos mirar en cualquier sofá cama, es el sistema de apertura que ofrece, sobre todo si lo vamos a utilizar con frecuencia. En este caso, es muy importante decantarnos por un modelo que se transforme de forma rápida de sofá a cama y viceversa. También es importante decantarnos por un sofá que permita ser recogido con la cama hecha, esto nos ayudará a ahorrar mucho tiempo y la molestia de hacer la cama cada vez que vayamos a utilizarlo. Es el caso del sofá cama con brazo estrecho que podéis ver en la imagen superior y que permite ser cerrado con dos sábanas y una manta además de no ser necesario quitar ningún almohadón para abrir la cama.

En el caso de que el uso sea esporádico, puede que no sea tan importante la posibilidad de que se pueda recoger con la cama hecha, pero nunca está de más poder contar con esta posibilidad.

Que sea bonito y estético

Los buenos sofás cama son aquellos que una vez que están cerrados, no se nota que se trata de una cama. A diferencia de lo que muchos puedan pensar, estos sofás no tienen por qué ser feos. Hoy en día el mercado de los sofás camas ofrece un amplio abanico de opciones muy decorativas, con diseños modernos y que se adaptan a cualquier decoración.

En el caso de la imagen superior, se puede observar el sofá cama Art Decó que cuenta con una tapicería que le aporta un toque muy elegante y que combina a la perfección con una decoración modernista. Además, si queremos darle un toque más especial, siempre lo podemos decorar con cojines y mantas auxiliares.

Tener en cuenta el espacio disponible

El espacio que tengamos para colocar el sofá cama nos marcará el tipo de modelo que podemos adquirir. En este caso, es importante que lo midas tanto cerrado como abierto. De esta forma evitarás sorpresas desagradables de última hora.

En el caso de un pequeño apartamento, si vemos que un sofá cama es demasiado grande, siempre podemos optar por algo más pequeño como puede ser este sillón cama con brazo estrecho que esconde en su interior un cómodo colchón de látex de 80 x 200 cm. Como podemos ver, hay opciones para todo tipo de espacio, solo es necesario buscar y dar con el que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Que sea duradero

Siempre que compramos algo para nuestra casa, queremos que nos dure el mayor tiempo posible. En el caso de los sofás cama no iba a ser menos y para conseguirlo, es importante asegurarnos que cuente con una estructura robusta y un mecanismo de apertura y cierre que nos permite utilizarlo a lo largo del tiempo sin que este se deteriore.

¿Alguna vez has descansado en algún sofá cama? ¿Qué tal fue vuestra experiencia? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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