Claves para elegir el color de las paredes según tus muebles

Darle un lavado de cara a tu hogar es más sencillo de lo que parece. Con una brocha, un rodillo y una buena elección de colores, tu casa puede convertirse en un espacio completamente diferente y listo para estrenar. Qué fácil es decirlo, ¿verdad? Pero es que el miedo a no acertar y a tener que vivir entre una mala decisión durante los próximos años genera dudas. Por eso, aquí nos disponemos a resolverlas. Tanto si vas a ponerte manos a la obra tú mismo, como si prefieres contar con pintores de Hogami profesionales, apunta estos consejos para no fallar con la elección de colores.

elegir color paredes

Tu estilo, tus colores

Antes de decantarte por un color, mira a tu alrededor. ¿Qué estilo predomina en la estancia? Una decoración vintage, industrial, clásica o minimalista; cada una de ellas te pedirá un tipo de color.

Para una habitación al más puro estilo nórdico elige tonos blancos, azules y grises, colores fríos que acompañan perfectamente un ambiente limpio y elegante.

Si tus muebles son más clásicos, las paredes vestirán mejor con tonalidades neutras, como el ocre, tierra o arena. En definitiva, colores cálidos con los que lograrás un lugar más acogedor.

¿Que lo tuyo es la moda vintage? Juégatela con colores fuertes y llamativos para que tus paredes no pasen desapercibidas. Rosas, verdes o naranjas irán a la perfección con tu mobiliario.

Tamaño del espacio

Los muebles no son el único condicionante para elegir los colores de las paredes. Los metros cuadrados de los que dispones también tienen mucho que decir. Reserva las tonalidades intensas u oscuras para paredes de estancias amplias donde poder jugar con la profundidad y el contraste.

Para habitaciones pequeñas opta, bien por tonos claros en su totalidad, o por combinar colores oscuros en la parte inferior de la pared y los más claros en la parte superior. También, si tienes una habitación estrecha y alargada, puedes pintar más oscuro la pared más pequeña y mantener un color luminoso en el resto. Conseguirás un efecto óptico de mayor amplitud.

Que la luz decida

Los colores con los que pintes la pared no conseguirán hacer magia ni cambiar el espacio ni la orientación, pero sí que pueden ayudar a mejorar la luminosidad y la sensación de confort. Por eso, si dispones de un lugar oscuro y con poca luz, elige siempre colores claros, mientras que si tienes mucho sol directo puedes apostar por colores más fríos u oscuros que quedarán estupendamente.

Las proporciones perfectas del color

En el mundo de la decoración hay una regla básica que se aplica en la combinación de colores para que la estancia no parezca una feria de muestras.

60-30-10. Es la proporción idónea para combinar colores. Elige un primer candidato predominante que abarque el 60% del espacio (aquí es donde entra en escena el color de las paredes), uno secundario, al que le corresponde un 30% y un último para el detalle, con el que hay que jugar para darle esos toques finales a los complementos, pequeñas áreas y puntos de contraste.

Con esta regla en mente elegir el color para las paredes se convierte en una tarea más sencilla. Debe ser el color principal de la habitación. Analiza bien el tono de los muebles que tienes y no olvides la proporción.

El material importa

Ya tienes la casa amueblada y todo comprado. Por eso, la pintura que elijas debe adaptarse a los muebles y ayudarles a destacar sin quitarles el protagonismo. Si el mobiliario es de color o madera oscura, mejor inclínate por paredes neutras que acompañen discretamente. Si, por el contrario, has ido adquiriendo muebles más neutros puedes darle un toque divertido al color de la pared para que destaque y conseguir un espacio personal y diferente.

Elegir el color perfecto para cada pared no es nada fácil, pero aplicando estos consejos y dedicándole un poco de tiempo conseguirás renovar por completo tu casa solo cambiando el aspecto de las paredes.

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