Cómo organizar una reforma en la casa

organizar una reforma

Tarde o temprano llega un momento en el que hay que decidirse a hacer reformas en la casa, bien sea porque nuestras necesidades cambian y hay que encarar obras o bien porque hay aspectos que se deterioran y salen grietas o desperfectos. Si nos organizamos bien y prevemos las cosas correctamente, una vez terminada habrá valido la pena.

Para llevar esa reforma a cabo hay que organizarla teniendo en cuenta que los primeros pasos son saber qué necesitamos en cuanto a materiales y permisos, y qué servicios necesitamos contratar. Por ejemplo, una necesidad básica para encarar reformas de fachadas o hacer trabajos en altura son los andamios, ya se trate de una reforma por nuestra cuenta o de una empresa cuyos profesionales van a realizar ese trabajo.

Podemos comprar un andamio nuevo o alquilarlo con la inversión que supone, o también los hay de segunda mano como un recurso mucho más rentable. Hemos de pensar en nuestras necesidades reales y evitar gastar de más. Muchas empresas operan con andamios de segunda mano, ya que no todos los presupuestos permiten que todos los materiales sean de primer uso y sería un gran gasto en caso de necesitarlos una vez sin poder amortizarlos adecuadamente. Si podemos adquirir algo que está en perfectas condiciones, de segunda mano y a un precio razonable, claramente es la mejor opción.

La importancia de la planificación

Antes de instalar un andamio hay que tener muy claro que puede que sea necesario un permiso, en el caso de que se vaya a utilizar en un residencial compartido o que tenga que ocupar la vía pública. Sin embargo cuando se trate de una casa con mayor independencia, esto no es necesario.

Aunque lo que es obligatorio en todo caso es solicitar la licencia de obras previamente en el Ayuntamiento de la localidad, que será de obra mayor o menor en función del calibre de lo que vayamos a modificar (en el Ayuntamiento nos indicarán qué tipo de licencia consideran que es la conveniente), así como la tasa que hay que abonar también es diferente en cada caso.

También hay que tener en cuenta que probablemente necesitemos unos contenedores de obra, que igualmente se pueden alquilar o adquirir de segunda mano. En definitiva, las reformas hay que planificarlas con al menos un par de meses de antelación a su comienzo para evitar imprevistos y retrasos.

Ayudas para emprender una reforma

Para terminar de decidirnos, hay que informarse y valorar si hay ayudas en las Comunidades Autónomas para afrontar reformas en el hogar. Estas suelen destinarse principalmente a reformas de estancias como el baño o la cocina que son lugares que sufren mayor deterioro, ya que es donde se acumula más humedad y tienen poca ventilación.

Pensar en los materiales

Para que el resultado sea el que hemos visualizado, hacen falta una serie de materiales para llevar a cabo la reforma. Es fundamental acertar con los materiales y los productos que usemos e igualmente contar con la ayuda de profesionales que nos darán toda la información y consejos necesarios para la reforma, porque todo ello va a repercutir en el resultado final.

Para hacer una buena reforma no hace falta gastar de más sino que basta con saber buscar, comparar mucho e informarse bien para encontrar las opciones más económicas y que se ajusten realmente a lo que necesitamos.

Conviene tener claro un presupuesto desde el principio, aunque teniendo presente que habrá que ser un poco flexibles. Eso sí, siempre pensando que si utilizamos materiales de calidad, el resultado no sólo será mejor, sino más duradero. La cuestión es decidirse a dar el paso para convertir la vivienda en ese lugar en el que nos apetece pasar las horas y disfrutar de ella al máximo.

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