Si quieres darle un ambiente muy especial a tu hogar, puedes hacerlo con un salón nórdico blanco. Aunque pueda parecer aburrida una estancia 100% blanca, en este caso los resultados son espectaculares, de gran belleza y con muchos beneficios.

Salón nórdico blanco
Fuente: Genovès Atelier

El estilo nórdico triunfa cada día más en todo el mundo, especialmente en Europa, ya que sentimos esas tierras y costumbres más cercanas que países que están mucho más lejanos. Dentro de este estilo decorativo, merece la pena al menos utilizarlo para lograr un salón nórdico blanco espectacular.

Aunque son varios los colores que se pueden utilizar en el estilo nórdico, el blanco es el gran protagonista, por lo que ofrece resultados despejados, limpios y minimalistas que son perfectos para cualquier hogar. Si quieres tener un salón con sensación de amplitud, muy luminoso y que te proporcione tranquilidad, apuesta por un salón nórdico blanco… ¡son todo beneficios!

¿Por qué nórdico?

El estilo nórdico es el que más se utiliza en los países del norte de Europa, como Suecia, Noruega, Dinamarca o Islandia. De todas formas, ha evolucionado hasta tal punto que se ha convertido en tendencia en prácticamente todo el mundo gracias a la funcionalidad, limpieza y simplicidad que se consigue siguiendo sus pautas.

¡Consigue un salón nórdico blanco espectacular!

Salón nórdico blanco
Fuente: DecoNórdica

Para poder lograr el objetivo de que tu salón nórdico sea perfecto, en este caso estará todo enfocado en el color blanco. Veamos punto por punto las claves más importantes para que las tengas en cuenta y le puedas sacar el máximo partido tanto al estilo como a tu salón.

1. Materiales naturales

Uno de los aspectos que más identifica al estilo nórdico es la utilización de materiales naturales en los muebles, especialmente la madera. Se busca esa naturalidad tan especial que aportan, y en este caso al ser en blanco proporcionarán una gran belleza, luminosidad, amplitud, claridad y limpieza al ambiente.

Salón nórdico blanco
Fuente: Nordic Treats

Al ser la madera un material tan versátil, puedes encontrar multitud de diseños en formas originales pero también clásicas, piezas muy funcionales que te permitirán aprovechar al máximo cada una sin ocupar mucho espacio.

2. Colores neutros

Otra clave para decoraciones nórdicas es el uso de colores neutros, y en ese caso nos centraremos en el blanco. Para que tu salón nórdico blanco sea exacto a uno original, lo mejor es que paredes y muebles sean de color blanco, incluyendo el sofá. El toque de color se lo podemos dar con alfombras, cojines y elementos decorativos, aunque siempre en tonos neutros que no destaquen más que el blanco. Utiliza para ese contraste colores como beige, gris o negro.

La explicación al por qué tanto color blanco es muy sencilla y lógica. En los países escandinavos los inviernos son muy fríos, lo que hace que haya muy poca luz y se utilicen los blancos para atraparlas lo máximo posible y que se proyecten en toda la estancia, haciendo así que sea más luminosa de lo habitual.

3. Iluminación

Siguiendo con el hilo de la iluminación del párrafo anterior, en este apartado nos centraremos en la luz artificial que utilizaremos para complementar la natural. Al ser el salón nórdico blanco, la iluminación artificial se potenciará y conseguiremos un espacio diáfano y muy luminoso, perfecto para cualquier época del año.

Las lámparas juegan un papel muy importante para poder lograr el ambiente que estamos buscando. Una lámpara elegante y colgada del techo aporta un brillo sin reflejos excelente que combina a la perfección con el blanco que predominará en el salón. Además, la luz que proporcionan es muy agradable y cálida, por lo que el conjunto nos dejará un salón con una personalidad increíble.

4. Ligereza

Salón nórdico blanco
Fuente: Delikatissen

El salón nórdico blanco debe verse muy delicado, muy ligero. Es un estilo muy limpio, de líneas simples, y tiene que notarse en cualquier rincón. Los acabados de muebles y elementos decorativos debe ser rectos, muy del aire de todo lo minimalista para que se vea un lugar ordenado y limpio que trasmita sensaciones positivas. Estos detalles tan propios del minimalismo generarán una estética muy atractiva y que te hará querer estar en tu salón a todas horas ya que te sentirás muy a gusto en él.

5. Elementos decorativos

En cuanto a los elementos decorativos, deben ser pequeños, que destaquen pero no demasiado. Lo ideal es que sean objetos que sean especiales para quienes más tiempo pasan en el salón, recuerdos familiares o de algún viaje, por ejemplo. Las plantas son muy importantes en este estilo, y para contrastar con lo blanco de este salón puedes poner un par de ellas, por ejemplo una grande de pie y otra pequeña en la mesa de centro. Aportarán naturalidad, frescura, alegría y belleza.

Como ves, conseguir un salón nórdico blanco es muy sencillo, y no es necesario hacer una gran inversión ni remodelaciones para que sea perfecto. ¿Te animas a apostar por lo nórdico?

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