La mejora de la tecnología hace que las neveras tengan cada día menos averías y sean necesarias menos reparaciones. No obstante, todo en la técnica puede fallar y siempre es una faena tener una avería en un aparato tan importante como un frigorífico en casa.

Además, una avería en un frigorífico no es algo que se puede “dejar pasar”, porque esto afecta a lo que comemos normalmente.

fallos frigorifico

Visto así, vamos a ver cuáles son las averías más comunes y su posible solución. Aunque ya te vamos adelantando que no es buena idea tratar de arreglar un aparato tan importante si no se tiene experiencia. 

La recomendación en este caso es llamar a un servicio técnico de frigoríficos.

Obstrucción del hielo

Esta es la avería más “típica” de todas y la buena noticia es que no suele ser una reparación cara, pero hay que tener cuidado con algunas cosas.

Primero, si la nevera es del tipo “no frost” que no produce hielo, esta reparación si puede costarte más, ya que puede ser causa del termostato o del circuito eléctrico.

Aunque si viene de las sondas de temperatura el precio se dispara aún más. 

Esta es la razón principal por la que llamar a un técnico, necesitas siempre a alguien que haga un buen diagnóstico.

Fuga de gas en el frigorífico

Las fugas de gas son difíciles de detectar bien. Ya sea porque tiene una localización complicada o por cuestiones similares. También puede ser que esta sea muy grave, en cuyo caso, el precio de una reparación puede ser bastante alto.

En cualquier caso, si crees que eso es lo que ha ocurrido con tu frigorífico, lo mejor es que consultes con un técnico. Él te dirá si merece o no la pena gastarse un dinero en el arreglo y cómo puede ser este. 

La nevera no enfría

Tus alimentos deben estar a una temperatura entre 3 y 6 grados para mantenerse. En caso contrario pueden ser varias cosas. Si al abrir la puerta no se enciende la luz es que se trata de un problema de energía eléctrica. 

Puedes tú mismo comprobar la conexión. Si eso no ocurre el problema puede estar en el termostato. Esto lo puedes ajustar tú, pero hacerlo requiere algo de experiencia que (de nuevo) un técnico profesional tiene de sobra.

Problemas con el motor del frigorífico

Esta avería ya no es tan habitual, por lo que es más improbable que te ocurra. Aun así, el problema puede estar en el pistón o en la bobina. Saber dónde está el origen de la avería facilita mucho las cosas para una reparación rápida y que no genere más problemas en el largo medio plazo.

Avería del termostato

Hoy en día, los termostatos de las neveras son digitales y, por tanto, mucho más fiables. Pero puede ocurrir y deberías cambiar el mismo. Comprar un termostato y cambiarlo no supone mucho problema. Saber qué tienes que comprar y qué tener en cuenta es algo que con un profesional, va a ser siempre mucho más rápido.