Las reformas en los hogares son la opción de alcanzar un mayor bienestar en la vivienda y adaptarla a las nuevas necesidades sin necesidad de tener que adquirir otra vivienda. Los procesos de reformas son obligados en cualquier inmueble, de modo que negarse a ellos supone renunciar a mayor calidad de vida.

Durante mucho tiempo en España, en especial tras la crisis del sector inmobiliario en 2008, el sector de la construcción cayó en picado, lo que se tradujo en cifras alarmantes de desempleo. Buena parte de esa actividad laboral, a falta de poder construir nuevas viviendas, derivó sus trabajos hacia las reformas, no sin ello establecer vinculaciones con otras actividades relacionadas, como por ejemplo la decoración.

Decoración y reformas están estrechamente vinculadas porque la calidad de vida en un hogar no solo se mide a través de mejores espacios físicos, sino también lugares que sean más agradables estéticamente. Es ahí donde juega un papel claro la decoración.

El hogar como refugio físico y espiritual

La vivienda para una familia, o para una persona que viva sola, es su refugio, de modo que debe representar sus gustos y personalidad. Solo así se podrá alcanzar un estado de ánimo positivo.

No estar conformes con nuestro hogar, ya sea su estructura o los detalles, acaba pasando factura, hasta el punto de que hay quien desea pasar cuanto menos tiempo en la vivienda mejor. Antes de llegar a ese punto, o incluso ya estando en él, hay que cuestionarse algo, ¿por qué renunciar al bienestar que implica tener un hogar si eso se puede lograr con una reforma y un buen proceso decorativo?

Reformas, de las parciales de poco calado a los cambios integrales

La vinculación entre las empresas de reformas y las de decoración es cada vez más estrecha, como comentamos. Hoy en día es prácticamente imposible contratar a una empresa e iniciar reformas sin que esta introduzca propuestas decorativas en su trabajo.

De hecho, muchas de ellas cuentan con un equipo multidisciplinar conformado por los propios operarios, arquitectos, diseñadores e interioristas, es decir, todo un conjunto de perfiles distintos para satisfacer las necesidades de los clientes.

Un claro ejemplo de esto son los Consejos de decoración de Alto Nivel Refomas, donde se ofrece un listado con las prácticas más recomendables a la hora de decorar una vivienda. Esta empresa es todo un referente en Madrid en el sector y lleva más de 10 años enfrentándose a todo tipo de proyectos.

Las reformas consisten, de manera muy resumida, en darle una segunda vida a un inmueble. Estos procesos pueden ser de carácter parcial o integral. Se habla de reformas integrales cuando ocupan toda la vivienda o al menos buena parte de ella, mientras que las parciales son aquellas en las que solo se da un nuevo aire a una estancia localizada del hogar.

En ambos casos resulta imprescindible acompañar el proyecto propio de obras con acabados de carácter estético, pues la decoración facilita un mayor sentimiento de satisfacción al habitar la vivienda.

¿Qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de reformar una vivienda?

Las tendencias y estilos decorativos, así como los elementos de construcción, varían de manera constante. Las modas van y vuelven y es importante no dejarse llevar por ellas, sino que el proyecto que se acometa responda fielmente a los gustos personales y al estilo deseado, pues se trata de cambios que van a permanecer por años.

De lo contrario, podemos llegar a casos extremos, como estos Ejemplos de lo que nunca se debe hacer. Imágenes que nos sorprenden a todos y hacen que nos afirmemos en la necesidad de completar los procesos de reformas con decoración y un buen trabajo estético, tanto para interiores como para exteriores.

No resulta fácil conseguir el éxito con un proceso de reformas, pues en él han de conjugarse factores muy variados. Desde los propios gustos personales de los clientes, que han de estar siempre asesorados por los profesionales, hasta la máxima de sacar el máximo partido posible a la vivienda en cuanto a aprovechamiento, entrada de luz natural, funcionalidad, y todo ello sin renunciar al estilo.

Otro apunte importante es que una vez se proyecta la reforma en su conjunto, ya sea parcial o integral, no hay que caer en la idea de que toda la vivienda ha de responder a un mismo estilo decorativo. Cuando los diseñadores de interiores hablan de mantener el equilibrio no creen en un estilo monocromático o simple, sino en combinar todos los elementos de manera armoniosa, para que se retroalimenten entre sí.

En reformas y decoración es aconsejable no conseguir espacios monótonos y aburridos, por muy funcionales que sean. Hay que ir un paso más allá e incorporar el estilo, pues eso es lo que va a diferenciar un espacio al uso de una estancia vivida y disfrutada.

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